08/12/2019
Si solo masticas por un lado tienes más riesgo de sufrir una lesión

 

Nuestro cuerpo está conectado entre sí. El estómago se relaciona con el cerebro, el intestino con nuestras emociones y nuestros músculos están todos relacionados, como si de una cadena se tratara. Partiendo de esta base, no es tan complicado entender que nuestra mandíbula pueda tener que ver con el mantenimiento del resto de nuestro cuerpo.  

Es por ello que, aunque en un primer vistazo parezca una cosa un poco extraña, la manera en la que masticamos la comida puede influir en que tengamos más facilidad –o no– para lesionarnos a la hora de hacer deporte. La ortodoncista especializada en Posturología Eider Unamuno explica la razón: «Cuando comemos hay muchos músculos implicados que movemos. Si solo masticamos por un lado, esos músculos se entrenan más, y por tanto conseguimos que una parte de nuestro cuerpo esté más contracturada». 

La experta comenta la incidencia que pueden tener estos hábitos de masticación en el resto de nuestro cuerpo. Así, explica que los músculos que utilizamos para mover la mandíbula tienen una relación con el esternón, clavícula, las escápulas o la columna vertebral. Por ello, la fascia que cubre estos huesos, que «se podría comparar con un film transparente, que se utiliza para envolver todos los músculos», hace que, si por ejemplo se mastica por el lado derecho, esos músculos «estén más contraídos, y por tanto es más fácil que se contracturen».

 

Por el contrario, si hablamos de nuestros músculos de cintura para abajo, son los contrarios a los del lado predominante de masticación los más propensos a sufrir lesiones, ya que «al estar más elevado el otro lado de nuestro cuerpo, es en este en el que recae todo el peso». 

 

Un dentista para los deportistas.

 

Pero, aunque todos nos podemos ver afectados por esto, son los deportistas las personas que deben tener especial cuidado y cuidar la manera en la utilizan su mandíbula. «Los casos de lesiones son de primeras difíciles de relacionar con la boca. Los deportistas y sus entrenadores no suelen hacerlo, pero cuando son lesiones repetitivas, por ejemplo primero el tobillo, luego la rodilla, siempre la misma extremidad, y no se ve una causa a priori que lo justifique, es cuando se empieza a buscar otras soluciones, y a veces el origen está en la boca», narra Eider Unamuno. 

La experta defiende la figura de un dentista especializado en la mejora del rendimiento deportivo. «No hay estudios especializamos en odontología deportiva, pero es algo que cada vez se mira más. Los deportistas van siendo conscientes y los dentistas vemos la necesidad de ir aprendiendo e investigando más», explica Unamuno. 

«Cuando la mandíbula es grande, el cuerpo tiene que compensar esto, por lo que el peso de la cabeza se reparte de una manera diferente en la columna vertebral», asevera la profesional. Es por ello que, cuando nuestra boca está mal posicionada, hacia delante, o hacia un lado, eso genera una información anómala, y nuestro cuerpo debe compensarlo, haciéndolo así mucho más propenso a sufrir lesiones. «Aunque suene un poco raro, hay niños que son brillantes deportistas, pero que se ponen un aparato dental y pierden "esa chispa" que los hacía diferentes y eso es porque el cuerpo no ha sabido gestionar el cambio de su mandíbula en poco tiempo», narra Eider Unamuno. 

Entrenan nuestra mandíbula

Para evitar esta descompensación, es necesario que «entrenemos» ambos lados de la mandíbula por igual. La experta ortodoncista explica que, aunque no hay estudios oficiales, más del 50% de la población mastica tan solo por un lado. «Nos sale una caries, o nos duele una muela del juicio, nos ponen un implante y no queremos masticar por ese lado... las razones pueden ser muchas», comenta. 

Eider Unamuno recomienda siempre ser conscientes de nuestra masticación y obligarnos a comer por ambos lados. También, aconseja comer alimentos «duros»: manzanas, carnes, frutos secos... alimentos que nos obliguen a mover la mandíbula y cansen nuestros músculos